Cómo funciona el seguimiento
La comprobación empieza en https://su-dominio/ y sigue las cabeceras Location durante un máximo de cinco saltos, registrando el código de estado y el destino de cada uno. Si HTTPS no responde en absoluto, empieza por HTTP sin cifrar y lo indica. Las redirecciones que apuntan a direcciones privadas o internas no se siguen.
Solo se siguen las redirecciones HTTP. Una redirección hecha con JavaScript o con una etiqueta meta refresh ocurre dentro del navegador después de cargarse la página, y aquí no aparece.
301, 302, 307, 308
301 y 308 son permanentes: los navegadores las guardan en caché y los buscadores trasladan su entrada del índice a la nueva dirección. 302, 303 y 307 son temporales: la URL original sigue siendo la indexada. 307 y 308 garantizan además que se conserva el método de la solicitud, algo importante para formularios y API.
Cuando un sitio se traslada definitivamente, de HTTP a HTTPS o de un dominio a otro, lo deseable es una única redirección permanente por URL. Una redirección temporal que se deja durante años es uno de los errores de migración más habituales.
Cadenas y bucles
Cada salto cuesta un viaje completo de ida y vuelta antes de que se muestre nada, y los rastreadores abandonan tras unos pocos. http → https → www → /home son tres saltos que normalmente se pueden reducir a uno. Un bucle, en el que dos URL se redirigen entre sí, termina en el error del navegador ERR_TOO_MANY_REDIRECTS; aquí aparece como una cadena que se detiene en el límite de saltos.